Vivir más y mejor

Mitos y verdades sobre las dietas de adelgazamiento
Artículo publicado en El Corrego Gallego
22 de Febrero de 2015

Que el sobrepeso y la obesidad son la gran pandemia del s.XXI ya nadie lo duda. Todos somos también conscientes de los riesgos que para nuestra salud implica tener algunos kilos de más. No es de extrañar, por tanto, que el que más y el que menos se haya puesto en alguna ocasión manos a la obra con el fin de alcanzar el saludable objetivo de perder peso. De eso también se aprovechan autores y editoriales, que publican, difunden y ponen de moda las dietas más variopintas. ¿Hay algún otro tema que llene más estanterías en las tiendas de libros? Pero el que un método o dieta esté publicado no significa que sea eficaz y, lo más importante, que sea saludable. Perder peso sí, pero con salud.

Ninguna dieta o método de adelgazamiento debería ser publicada o difundida sin que su utilidad y seguridad hayan sido demostradas a través de estudios de investigación clínica. Lo contrario supone poner en peligro nuestra salud. Por desgracia, esa base científica brilla por su ausencia en muchas, por no decir la mayoría, de las dietas que prometen resultados increibles y en tiempo record. Una dieta sana y equilibrada siempre debe ser la base de cualquier intento por adelgazar.

Un tratamiento para perder peso debe estar diseñado y supervisado por un médico. ¿No es nuestra salud lo que está en juego? Recuperar el peso idóneo significa cambiar nuestros hábitos de vida y de alimentación por otros más saludables que, además, puedan ser mantenidos a lo largo de los años. Cualquier otra cosa significa fracasar en el intento. Qué alimentación y habitos de vida debe seguir usted para mantenerse sano o sana depende de factores como sus enfermedades y factores de riesgo, sus circunstancias personales y laborales y sus preferencias individuales. Por eso nunca un método estándar, sea el que sea, que podamos leer en un libro o revista puede ser útil, porque ninguno puede puede cubrir las necesidades y peculiaridades de toda la población.

No olvide que tan importante como perder peso es después mantenerlo. No se trata por tanto de acciones heroicas con dietas estrictas, sino de aprender y adquirir los hábitos de vida y alimentación que para nosotros, por nuestras características y circunstancias, nos permitan mantenernos sanos. Ya sabe, el objetivo es vivir más y mejor.