Vivir más y mejor

Perder peso nunca fue tan fácil
Artículo publicado en El Corrego Gallego
17 de Mayo de 2015

Me imagino que por mi interés profesional en la obesidad y su tratamiento, una y otra vez se cuelan en las páginas web que visito anuncios de tratamientos naturales a base de extractos de hierbas o de determinadas plantas que nos permiten perder peso en pocos días y sin esfuerzo.

Si le digo la verdad, siempre ignoro este tipo de anuncios. Son esos que con frecuencia vienen acompañados de las fotos de antes y después, en las que una persona obesa se convierte en poco tiempo en una modelo de tallas pequeñas. Si esas fotos son la prueba fehaciente de la eficacia de un producto, le aseguro que no hay mejor método para adelgazar que una buena sesión de Photoshop. De camino se puede quitar las patas de gallo y cualquier otra marca del inexorable paso de los años.

Y digo que ignoro estos anuncios porque sé que usted, que me está leyendo en estos momentos, es mucho más inteligente que todos los creadores de esos anuncios y que no cree nada de lo que le intentan vender. Sin embargo, hace unos días saltó a mi vista un publirreportaje disfrazado de reportaje periodístico en el que la propia escritora de una conocida revista de salud femenina nos contaba su experiencia en primera persona de una pérdida de peso espectacular, en tan solo cuatro semanas, que le permitió meterse en un vestido de boda que, vaya a saber usted por qué, había comprado en unas tallas menos de la que hubiera sido adecuada. Milagroso.

Tal y como lo cuenta no es un anuncio ni propaganda comercial de ningún tipo. Es pura realidad. Esto funciona de verdad. No dude en probarlo. Fuera dietas, fuera ejercicios. Solo necesita tomar el extracto de una planta llamada Garcinia cambogia, de venta en herboristerías, parafarmacias y tiendas online, para perder peso de una manera espectacular.

Le voy a ser sincera. Nunca antes había oído hablar de esa planta. Así que, defensora como soy de la medicina basada en los resultados de investigación, en la demostración fehaciente de que cualquier fármaco o producto que usted pueda tomar con intención preventiva o curativa tenga una eficacia y seguridad demostradas en estudios de investigación bien diseñados y realizados, me puse manos a la obra a buscar y analizar la evidencia científica que apoyaba la recomendación de este extracto natural.

No me sorprendió. Ya me extrañaba que pudiera ser así. El tal extracto, que en Estados Unidos como en la mayoría del resto del mundo es número uno en ventas para perder peso, no permite perder ni un gramo. Y no se lo digo por decir. Se lo digo tras leer y analizar veintitrés ensayos clínicos que han evaluado la eficacia de este producto. El resultado de ellos es la demostración de ausencia de eficacia.

Para colmo, como ocurre con el resto de productos naturales, a los que la población les otorga la etiqueta de sanos y seguros por el simple hecho de ser naturales (como si muchos venenos no lo fueran), se han publicado en la literatura científica varios casos de toxicidad hepática por el consumo de este extracto para adelgazar. Estos casos desarrollaron síntomas de debilidad, nauseas, a veces vómitos y coloración amarilla de la piel, con analítica que confirmaba el diagnóstico de hepatitis aguda tóxica.

Está bien que nos intenten engañar con las fotos del antes y el después. Ese método es demasiado arcaico como para que a estas alturas de la película alguien pueda dejarse engañar. Pero vendernos en un reportaje periodístico en primera persona el descubrimiento del siglo para perder peso que, mire usted por donde, es absolutamente ineficaz y encima puede producirle efectos adversos graves, me parece que traspasa todas las barreras éticas. Solo le pido que no se deje llevar por sus deseos de perder peso y no se fíe de experiencias vividas por terceras personas. Y si se siente tentado, antes de dar el paso, consulte a su médico.